Biodegradabilidad en la lubricación, clave para la sostenibilidad en la producción industrial y la protección del medio ambiente

Hoy existe una gran inquietud y necesidad en la industria por cumplir las exigencias y la responsabilidad de NO contaminar el medio ambiente, cuidando que sus procesos productivos dejen la menor o ninguna huella que afecte el planeta. Es un gran cambio de mentalidad, producir de forma limpia sin dañar nuestra tierra.
Los recursos son cada vez más escasos por lo tanto extender la vida útil de una máquina mediante mejores prácticas de lubricación se está convirtiendo en una prioridad para la industria mundial. No solo porque se cambia menos lubricante y el proceso productivo es más rentable, sino también para evitar desechar grandes volúmenes de lubricantes inservibles.
Y si a esto le sumamos la capacidad de reutilización del lubricante se obtendría el complemento perfecto para su reciclaje. Es más rentable pagar por un lubricante biodegradable o no tóxico que dure más en la máquina que comprar grandes cantidades de lubricantes tóxicos de bajo rendimiento y alta contaminación.
Pero ¿qué es la biodegradabilidad?
Es la capacidad de un objeto o sustancia de descomponerse mediante bacterias u otros organismos vivos. El petróleo crudo es un combustible fósil, formado a partir de algas muy antiguas como el fitoplancton y el zooplancton, entre 300 o 400 millones de años de antiguedad.
Pero el hecho que el petróleo crudo sea biodegradable no hace que los lubricantes tengan esta misma condición porque dentro de su composición, tienen bases, espesantes y aditivos que los transforman para cumplir su propósito.
Cuando se habla de biodegradabilidad en un lubricante a lo que se refiere es que se biodegradan más fácilmente, como los aceites vegetales y algunas bases de ésteres sintéticos. Según la norma OCDE, un lubricante para que califique “fácilmente biodegradable” debe degradarse en más del 60% en 28 días.
Para calificarlo se hacen pruebas con una muestra del lubricante utilizando una variedad de microorganismos con oxígeno presente que producirán CO2. De la cantidad de CO2 producida se determina la biodegradabilidad.

Hoy existe una gran inquietud y necesidad en la industria por cumplir las exigencias y la responsabilidad de NO contaminar el medio ambiente, cuidando que sus procesos productivos dejen la menor o ninguna huella que afecte el planeta. Es un gran cambio de mentalidad, producir de forma limpia sin dañar nuestra tierra.
Los recursos son cada vez más escasos por lo tanto extender la vida útil de una máquina mediante mejores prácticas de lubricación se está convirtiendo en una prioridad para la industria mundial. No solo porque se cambia menos lubricante y el proceso productivo es más rentable, sino también para evitar desechar grandes volúmenes de lubricantes inservibles.
Y si a esto le sumamos la capacidad de reutilización del lubricante se obtendría el complemento perfecto para su reciclaje. Es más rentable pagar por un lubricante biodegradable o no tóxico que dure más en la máquina que comprar grandes cantidades de lubricantes tóxicos de bajo rendimiento y alta contaminación.
Para cumplir este propósito FRIXO cuenta con la línea BIO de lubricantes y desengrasantes biodegradables:
La línea de desengrasantes FRIXO, ofrece:

FRIXO 118
Base natural a partir de la cáscara del grano de café. Esta grasa es recomendada para aplicar en la agroindustria en los cables, expuestos a la intemperie, por donde se transporta la fruta recolectada de diferentes cultivos como el plátano, la palma, etc. O en la industria maderera.

FRIXO 318
Con una base de parafina pura, cuenta con una biodegradabilidad del 79% en 28 días según la norma OCDE de 1992. Este aceite tiene un alto índice de viscosidad (IV) por encima de 100 haciéndolo resistente a los cambios de temperatura.
FRIXO Lubricants consciente de la importancia de una producción industrial cada vez más sostenible y limpia, trabaja por ampliar su línea de lubricantes biodegradables que garantizan el movimiento continuo y rentable de las piezas y una limpieza profunda sin contaminantes.
Además, tiene una línea de grasas y aceites, no tóxicos, grado alimenticio, H1 y 3H certificados por la NSF para aplicaciones en componentes móviles críticos en la industria alimenticia y farmacéutica.
FRIXO #SiempreEnMovimiento